Diva Amon participó en el LAC Connections Symposium 2026, evento realizado entre el 25 y el 27 de agosto por la FAPESP y la Academia Brasileña de Ciencias (foto: Thiago Silva)

Entrevista
El combate contra la ‘ciencia colonial’ en las profundidades marinas

En una entrevista con Agência FAPESP, Diva Amon, científica de Trinidad y Tobago que lideró la primera expedición caribeña a las profundidades marinas, explica la urgencia de mantener los especímenes y los datos en los países de origen y fortalecer las alianzas Sur-Sur

17-09-2026
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Entrevista
El combate contra la ‘ciencia colonial’ en las profundidades marinas

En una entrevista con Agência FAPESP, Diva Amon, científica de Trinidad y Tobago que lideró la primera expedición caribeña a las profundidades marinas, explica la urgencia de mantener los especímenes y los datos en los países de origen y fortalecer las alianzas Sur-Sur

17-09-2026
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Diva Amon participó en el LAC Connections Symposium 2026, evento realizado entre el 25 y el 27 de agosto por la FAPESP y la Academia Brasileña de Ciencias (foto: Thiago Silva)

 

Por André Julião  |  Agência FAPESP – Nacida en Trinidad y Tobago, país insular del sur del Caribe, Diva Amon era estudiante de biología en el Reino Unido cuando percibió una paradoja en su área. Aunque cualquier punto de su país natal se encuentra a pocos kilómetros de las profundidades marinas –la porción del océano situada a más de 200 metros de profundidad–, esa proximidad geográfica no garantizaba a la población local el acceso a los descubrimientos científicos realizados en aquellas aguas.

Al igual que ocurre en otras partes del mundo, casi todo el material biológico recolectado en las profundidades marinas de Trinidad y Tobago se encuentra depositado en instituciones del denominado Norte Global, conjunto de países desarrollados ubicados mayoritariamente en el hemisferio norte. Esto significa que incluso los científicos de ese país necesitan acudir a esas instituciones en Estados Unidos y Europa para estudiar su propia fauna y flora marinas. Este modelo de producción de conocimiento ha sido denominado “ciencia colonial”.

Durante el LAC Connections Symposium 2026, evento realizado entre el 25 y el 27 de agosto por la FAPESP y la Academia Brasileña de Ciencias (ABC), en Itatiba (estado de São Paulo, Brasil), Amon afirmó que la ciencia colonial, o “ciencia paracaidista”, todavía representa gran parte de los estudios sobre los ecosistemas de su región, algo que también ocurre en buena parte del Sur Global, como en América Latina, África y el Sudeste Asiático.

En la ciencia paracaidista, investigadores del Norte Global recolectan material científico en el Sur Global, lo llevan a sus instituciones y publican sus trabajos sin la participación de científicos del país de origen del material. Este tipo de práctica también ocurre en otros campos del conocimiento y sigue estando bastante presente, incluso décadas o siglos después de que los países proveedores de animales, plantas y artefactos arqueológicos dejaran de ser colonias europeas (lea más en: agencia.fapesp.br/56723, agencia.fapesp.br/58984 y agencia.fapesp.br/57706).

Amon, investigadora de la Universidad de California en Santa Bárbara y directora de SpeSeas, organización sin fines de lucro con sede en su país natal, fue la científica jefe de la primera expedición a las profundidades marinas de Trinidad y Tobago liderada por científicos caribeños, realizada entre junio y julio de 2026.

Un relevamiento presentado por ella en el evento de Itatiba muestra que, de todo el material biológico recolectado en las aguas profundas de Trinidad y Tobago y Barbados, apenas el 3 % se encontraba en su país, ninguno en Barbados, el 10 % en un lugar desconocido y el 87 % en instituciones del Norte Global.

En la siguiente entrevista, habla sobre cómo tomó conciencia de la ciencia colonial que aún se practica en la actualidad, cómo establecer alianzas equitativas con instituciones del Norte Global y cómo los países del Sur Global pueden colaborar entre sí para conocer sus océanos.

Agência FAPESP – ¿Cómo se interesó por cuestiones como la ciencia colonial y la ciencia paracaidista?
Diva Amon – Como investigadora, estudio las profundidades oceánicas, tratando de entender qué vive allí, pero también cómo estamos afectando el ambiente marino. En ese camino para intentar responder a estas preguntas, rápidamente quedó muy claro cuán desiguales pueden ser las ciencias oceánicas y la ciencia en general, y cuánto de ciencia colonial todavía existe. Recuerdo que, cuando aún cursaba mis estudios de grado, alrededor de 2008 o 2009, tuve una clase sobre un ecosistema llamado Prisma de Acreción de Barbados [gigantesca estructura geológica submarina ubicada al este del mar Caribe], donde los franceses habían realizado muchos trabajos. Recuerdo haber pensado: ‘esto debe estar en aguas de Barbados, que queda cerca de nosotros’. Empecé a darme cuenta de que no sabía nada sobre el océano cercano a mí, a pesar de estar estudiando ciencias oceánicas. Fue entonces cuando comenzaron a surgir las preguntas. Por supuesto, yo todavía era estudiante y esa es una etapa en la que uno no tiene el poder para cambiar las cosas.

Agência FAPESP – ¿Y cómo fueron sus primeras expediciones científicas?
Amon – Muchas de las expediciones en las que participé durante la primera mitad de mi carrera eran ejemplos de ciencia colonial. Estaban lideradas por instituciones del Norte Global y se realizaban en el Sur Global. Al principio no percibía el problema. Lo que notaba era que no había nadie que se pareciera a mí o que hablara como yo, nadie de mi país ni de otros países en desarrollo. Eso fue lo primero que realmente me llamó la atención. Cuando asisto a conferencias científicas, esto se repite. Hay muchas más personas de Estados Unidos y Europa. Fue en la segunda mitad de mi carrera cuando empecé a pensar en cómo abordar esta situación. ¿Cómo podemos generar datos al respecto para demostrar que esto existe y cómo podemos empezar a cambiar este escenario? Creo que, especialmente durante la pandemia de COVID, hubo un enorme aumento de la inclusión y la diversidad en muchos países del Norte Global, particularmente en Estados Unidos. Y creo que fue entonces cuando muchas de estas conversaciones realmente comenzaron a tomarse en serio. Siguen produciéndose, pero continúa siendo una lucha. Cuando se habla con científicos del Sur Global, están totalmente de acuerdo y cuentan experiencias similares. Pero hay muchos científicos del Norte Global que simplemente no piensan en ello, solo realizan sus investigaciones. Sin embargo, hay muchas personas luchando para que esto sea reconocido y cambie, no solo en la investigación sobre las profundidades oceánicas, sino también en la conservación y en la ciencia a nivel mundial.

Agência FAPESP – Estudiar las profundidades oceánicas es especialmente costoso, ya que depende de expediciones científicas, barcos, etc. Por lo tanto, la mayor parte del tiempo probablemente dependa de alianzas con instituciones del Norte. ¿Cómo se pueden obtener esos recursos y mantener la independencia?
Amon – Esa es la pregunta del millón. Algunas cosas están sucediendo, ya que este no es un problema de un solo país, sino de países económicamente menos desarrollados de todo el mundo. Y no solo en las ciencias de las profundidades oceánicas, sino en varios campos. Solo puedo hablar desde mi experiencia, pero lo que he aprendido es que se trata de elegir a las personas adecuadas con quienes trabajar. Personas que reconozcan estos desafíos y quieran ser parte de la solución. Pero el camino es largo. Me llevó una década llegar a un punto en el que tuviera suficiente poder, reputación o lo que fuera para empezar a exigir cambios y lograr que las personas y las instituciones comenzaran a escuchar. Como científicos, individualmente, podemos iniciar el cambio, pero esto también tiene que ver con las instituciones. Hay que crear alianzas significativas con personas que estén en sintonía con uno, pero también con otras que ocupen posiciones de poder para presionar por cambios institucionales. Por ejemplo, trabajo bastante con la National Geographic Society. En los últimos tres o cuatro años, introdujeron reglas según las cuales, si uno solicita financiamiento, debe estar trabajando en su país de origen o contar con colaboradores en el país en el que desea trabajar. No se puede ‘caer en paracaídas’ y hacer ciencia colonial. Y esto solo ocurrió porque los exploradores y científicos apoyados por la National Geographic Society pidieron ese cambio. Creo que esto es lo que estamos viendo a nivel mundial y es, esencialmente, lo que necesitamos hacer: presionar por cambios institucionales.

Agência FAPESP – ¿Cómo se compartieron los materiales recolectados en la expedición que usted lideró?
Amon – Lo hicimos como aprendí en una expedición de 2023 con investigadores de Costa Rica. Todo el material biológico recolectado, los especímenes, permanecerá en Trinidad y Tobago, cada uno de ellos. Esto formaba parte del acuerdo establecido cuando buscábamos colaboradores extranjeros. Si hay duplicados o fragmentos, pueden llevárselos. La idea es no repetir lo que ocurrió durante la mayor parte de la historia, con las muestras depositadas en países del Norte Global y nosotros, en el Sur Global, sin acceso a ellas.

Agência FAPESP – ¿Cree que es posible hacer ciencia oceánica, o investigar en otros campos de la ciencia, únicamente con una red de instituciones del Sur Global?
Amon – Sí!. Al principio existía la idea de que se debía desarrollar capacidades en un sentido Norte-Sur [instituciones del Norte Global capacitando a investigadores del Sur Global]. Y estamos comprendiendo que esto no es unidireccional. Este desarrollo es compartido y se produce en ambas direcciones. De hecho, puedo decir que las alianzas más interesantes que tengo actualmente son entre países del Sur Global. Estoy trabajando mucho con colegas de Sudáfrica, Seychelles, Sri Lanka y países caribeños. Fue una alianza con científicos de Costa Rica la que me permitió participar en una expedición y aprender posteriormente a liderar otra. Otro punto importante es compartir. Por ejemplo, cuando pensamos en los países menos desarrollados, Brasil es uno de los líderes en ciencias de las profundidades oceánicas. Hay personas increíbles en la USP [Universidad de São Paulo] y en otras instituciones que realmente están mostrando al resto del mundo, especialmente a científicos de países en desarrollo como el mío, cómo hacer esto en su propio país. En Brasil, sé que existen muchas alianzas con la industria del petróleo y el gas para aprovechar bien sus recursos. Este es el tipo de aprendizaje entre países del Sur Global que podemos tener. Cómo superar los desafíos, muchos de los cuales son los mismos, como la falta de recursos. Por lo tanto, trabajar juntos puede ayudarnos a construir soluciones sólidas.

 

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