La solución utiliza la geolocalización del smartphone y, a medida que el visitante se desplaza por el lugar, muestra en la pantalla figuritas coleccionables –sin necesidad de buscar carteles, escanear códigos QR ni interrumpir el paseo– acompañadas de textos, audios o videos explicativos (imagen: divulgación/Fubá)

Innovación
Aplicación ofrece recorridos educativos e interactivos en áreas verdes y parques ecológicos

App gratuita transforma el smartphone en una guía interactiva para el ecoturismo

13-08-2026
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La solución utiliza la geolocalización del smartphone y, a medida que el visitante se desplaza por el lugar, muestra en la pantalla figuritas coleccionables –sin necesidad de buscar carteles, escanear códigos QR ni interrumpir el paseo– acompañadas de textos, audios o videos explicativos (imagen: divulgación/Fubá)

 

Por Roseli Andrion  |  Agência FAPESP – Las mejores historias de un parque ecológico casi nunca se cuentan. Están en los árboles que tardaron décadas en crecer en el lugar, en los animales que dependen de ese bosque para sobrevivir o en el manantial que abastece a toda una ciudad. Sin alguien que las revele, sin embargo, muchos visitantes se van de esos lugares con bellas imágenes registradas en la memoria o en las redes sociales, pero con poca comprensión de lo que conocieron.

Para contar estas historias a los visitantes, la startup Fubá creó la aplicación BoRa. La herramienta digital funciona como una guía personalizada que presenta, durante el recorrido por parques y otros espacios públicos, las relaciones entre naturaleza, arte, cultura y sostenibilidad. Así, más que mostrar curiosidades sobre la fauna y la flora, la plataforma aborda la sostenibilidad de manera amplia, al incorporar historia, cultura y valoración de la diversidad humana a la experiencia del visitante.

La app no fue creada para sustituir a monitores o guías, sino para ampliar su alcance. “La tecnología no se utilizó como un fin en sí mismo”, destaca Mayla Valenti, cofundadora y CEO de Fubá. “Amplía la educación ambiental y permite que cada visitante tenga una experiencia personalizada.” El Parque Ecológico de São Carlos, en el interior del estado de São Paulo, por ejemplo, puede recibir alrededor de 5 mil personas en un fin de semana, y acompañarlas de manera personalizada sería imposible sin un soporte digital.

Con una lógica gamificada, la solución, desarrollada con apoyo del Programa de Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (PIPE, por sus siglas en portugués), de la FAPESP, utiliza el sistema de geolocalización del smartphone para acompañar el desplazamiento del visitante por el lugar. A medida que pasa por árboles nativos, lagos, patrimonio histórico y puntos de interés cultural, el celular muestra figuritas coleccionables. Es decir, no es necesario buscar carteles, escanear códigos QR ni interrumpir el paseo. Las figuritas están acompañadas de textos, audios o videos explicativos sobre ese entorno.

El contenido se desarrolla a partir de la curiosidad del público: las desarrolladoras escuchan las dudas y los comentarios de los visitantes en los lugares para adaptar el lenguaje de la aplicación a sus expectativas reales.

Según Valenti, uno de los desafíos en la creación de la aplicación fue evitar que el celular compitiera con la naturaleza. El objetivo no es mantener la mirada del usuario en la pantalla del celular, sino utilizar el dispositivo como una lente que revela capas invisibles del entorno. Por eso, los contenidos son breves, aparecen automáticamente durante el recorrido y buscan incentivar la percepción del entorno y la reflexión sobre el impacto de las acciones cotidianas en la conservación socioambiental.

Otro aspecto central en el desarrollo de la plataforma fue la accesibilidad. BoRa reúne audiodescripción de imágenes, traducción de contenidos a la lengua brasileña de señas (Libras), contraste adecuado de colores, tipografía diseñada para facilitar la lectura y uso sin conexión – una característica importante en áreas donde el acceso a internet es limitado. La información está disponible en portugués (tanto de Brasil como de Portugal), inglés, español, francés, japonés y mandarín.

Actualmente, el equipo utiliza inteligencia artificial en la evolución de la plataforma. La tecnología ya se aplica como apoyo a la traducción de contenidos y a la producción de narraciones. La próxima etapa consiste en adoptarla como apoyo a la producción de contenidos. Todas estas etapas cuentan con supervisión humana para garantizar que el lenguaje esté alineado con los principios definidos por el equipo.

La investigadora recuerda que la educación ambiental va más allá de la preservación de los bosques o de la correcta eliminación de residuos. “Implica aspectos sociales, culturales e incluso psicológicos”, afirma. Esta visión orienta la producción de los contenidos y el lenguaje utilizado en la aplicación, que busca acoger a públicos diversos y estimular la reflexión, sin transformar los paseos en clases.

Parque Nacional de Iguaçu

El principal laboratorio de BoRa es el Parque Nacional de Iguaçu, en el estado de Paraná, que alberga las famosas cataratas. Uno de los destinos turísticos más visitados del país, la unidad buscaba mostrar a los visitantes que la experiencia allí no se limita a las caídas de agua. Con la aplicación, los turistas descubren otros senderos, conocen aspectos de la fauna y la flora locales y son incentivados a permanecer más tiempo en la unidad de conservación. “Hay mucho más para conocer allí, además de las cataratas”, resume Valenti.

Actualmente, BoRa se utiliza en diez destinos brasileños y portugueses. Entre ellos, además del Parque Nacional de Iguaçu, se encuentran el Parque Nacional de las Emas, en el estado de Goiás; recorridos urbanos en São Carlos; un sendero interpretativo en la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar); el Parque Lage, en Río de Janeiro; y proyectos en Lisboa, Oporto y Sintra, en Portugal.

Paralelamente, la startup ya cruza fronteras. Después de implementar recorridos en Portugal, comienza a establecer alianzas con instituciones como el Royal Botanic Gardens, en Kew (más conocido como Kew Gardens), en Londres, y la organización no gubernamental Plantlife, ambas de Inglaterra, para desarrollar iniciativas de mapeo y valorización de las Áreas Importantes para las Plantas (Important Plant Areas – IPAs) destinadas a la conservación de especies en Brasil y el Reino Unido.

Además del público, la aplicación beneficia a quienes administran los espacios. Permite realizar encuestas de opinión y ofrece indicadores que ayudan a comprender cómo el público utiliza los entornos y qué temas despiertan mayor interés. Estos datos pueden orientar decisiones sobre infraestructura, comunicación y educación ambiental.

Tendencia mundial

La propuesta responde a una demanda creciente. Datos del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), vinculado al Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, muestran que las unidades de conservación federales monitoreadas por la agencia federal recibieron 25,5 millones de visitas en 2024, la cifra más alta registrada hasta la fecha. De ese total, los parques nacionales recibieron 12,5 millones de visitas, lo que demuestra la consolidación de estos espacios como importantes destinos de turismo de naturaleza y educación ambiental.

Y el cambio es global: el Sustainable Travel Report señala que el 75 % de los viajeros de todo el mundo afirma que desea realizar viajes más sostenibles. Asimismo, datos de Grand View Research indican que el mercado exclusivamente dedicado al ecoturismo movilizó 215.500 millones de dólares en el mundo en 2023, con un crecimiento anual del 14,5 %. En Brasil, la Revista Tendências do Turismo, del Ministerio de Turismo, señala la conexión con la naturaleza como un factor importante en la elección de los destinos: el 37 % de los turistas elige el lugar motivado por el deseo de estar en contacto con el medio ambiente.

Para BoRa, los resultados ya son visibles. La app suma más de 50 mil descargas, reúne usuarios de 56 países y recibió este año el Premio Embratur Visit Brasil en la categoría de soluciones tecnológicas para la promoción del turismo internacional en Brasil. Además, obtuvo reconocimiento mundial por parte de Google, que seleccionó la historia de las fundadoras para campañas de fomento al emprendimiento tecnológico femenino.

Para Valenti, sin embargo, el mayor reconocimiento ocurre lejos de las estadísticas. “Queremos que las personas salgan del parque diferentes de como entraron”, afirma. La propuesta de BoRa no es hacer que el visitante mire más el celular, sino ayudarlo a observar mejor el paisaje. La fotografía seguirá llevándose a casa, pero estará acompañada de una comprensión más profunda del lugar visitado.

La aplicación BoRa puede descargarse en Google Play y en la App Store.

 

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