Actualmente existen tres medicamentos aprobados para tratar la sobrecarga de hierro, conocidos como quelantes; sin embargo, tienden a presentar efectos secundarios importantes, lo que dificulta la adherencia al tratamiento (imagen: Drobotdean/Freepik)
En estudio preliminar, realizado en células humanas, dos fármacos comúnmente usados para la osteoporosis se unieron al hierro en exceso, evitando daños celulares
En estudio preliminar, realizado en células humanas, dos fármacos comúnmente usados para la osteoporosis se unieron al hierro en exceso, evitando daños celulares
Actualmente existen tres medicamentos aprobados para tratar la sobrecarga de hierro, conocidos como quelantes; sin embargo, tienden a presentar efectos secundarios importantes, lo que dificulta la adherencia al tratamiento (imagen: Drobotdean/Freepik)
Por Maria Fernanda Ziegler | Agência FAPESP – Investigadores de la Universidad de São Paulo (USP), en Brasil, descubrieron que dos medicamentos utilizados en el tratamiento de la osteoporosis (etidronato y tiludronato) pueden ayudar a combatir enfermedades causadas por la acumulación de hierro en el organismo. En pruebas realizadas en células humanas, los fármacos se unieron al hierro en exceso, redujeron el estrés oxidativo y evitaron daños celulares. El estudio fue publicado en la revista BioMetals.
“Actualmente existen solo tres medicamentos aprobados para tratar la sobrecarga de hierro, conocidos como quelantes. Se unen al metal y así facilitan su eliminación del organismo. Sin embargo, tienden a presentar efectos secundarios importantes, como náuseas y mareos, lo que dificulta la adherencia al tratamiento”, explica Breno Pannia Espósito, profesor del Instituto de Química de la USP y autor del estudio.
La investigación es resultado del trabajo de maestría de Julia Tiemy Leal Konno, becaria de la FAPESP bajo la dirección de Espósito.
En el trabajo, los investigadores analizaron el uso de bisfosfonatos, fármacos comúnmente empleados para la osteoporosis, como posibles quelantes de hierro. En el combate contra la osteoporosis, actúan inhibiendo la reabsorción ósea. Esto influye en la progresión de la enfermedad, ya que, en la osteoporosis, la reabsorción ósea supera la formación ósea, causando una pérdida progresiva de masa y densidad mineral, lo que fragiliza el esqueleto y eleva el riesgo de fracturas.
Confirmación de una hipótesis
A diferencia de los estudios tradicionales de reposicionamiento de fármacos, que generalmente prueban diversos compuestos en busca de nuevas aplicaciones, los investigadores partieron de una hipótesis: la estructura química de los bisfosfonatos, rica en fosfatos, podría unirse al hierro. Como el hierro y el calcio compiten en el organismo (y el exceso de hierro puede agravar la osteoporosis), las pruebas se realizaron en presencia de niveles fisiológicos normales de calcio.
“El hierro es esencial para el transporte de oxígeno y la producción de energía en las células. Su deficiencia causa anemia ferropénica, la más común de las anemias. Pero, en exceso, se vuelve tóxico, generando radicales libres que dañan las células”, explica Espósito.
Esto ocurre porque el exceso de hierro en el organismo provoca daños celulares graves al generar muchos más radicales libres de los que el organismo es capaz de neutralizar con antioxidantes.
Las enfermedades por sobrecarga de hierro ocurren cuando el cuerpo acumula este metal en niveles tóxicos. Esto puede deberse a condiciones genéticas, como la hemocromatosis (absorción excesiva de hierro), o como consecuencia de tratamientos para otras enfermedades. En pacientes con talasemia (producción deficiente de hemoglobina), por ejemplo, las mismas transfusiones de sangre que salvan sus vidas son también la fuente de una sobrecarga crónica y tóxica de hierro.
Espósito destaca que los bisfosfonatos poseen grupos fosfato en su estructura, los cuales presentan afinidad química por iones de hierro. “La idea de nuestro trabajo fue explorar esa afinidad para ‘capturar’ el exceso de hierro en el organismo. Aunque estos medicamentos ya se han utilizado para combatir daños óseos causados por sobrecarga de hierro, este es el primer estudio que propone su uso como quelantes en ausencia de enfermedad ósea”, señala el investigador.
Además de etidronato y tiludronato, los investigadores probaron otros bisfosfonatos, que se mostraron muy eficaces para inhibir la oxidación provocada por el hierro en medio fisiológico. Sin embargo, resultaron más tóxicos para las células, lo que exigiría cautela en un eventual reposicionamiento de estos fármacos. La presencia de calcio en niveles normales redujo parcialmente la acción de estos compuestos, sin anularla. En conjunto, el desempeño fue similar al de un quelante estándar, con fuerte capacidad para unirse al hierro y contener el estrés oxidativo.
También se probó el ranelato de estroncio, otro antirreabsortivo. Sin embargo, no presentó capacidad de quelación.
“El trabajo trae esperanza para pacientes con sobrecarga de hierro, pero aún es temprano para hablar de aplicaciones clínicas. Como las pruebas se realizaron solo en cultivos celulares, los resultados representan más una prueba de concepto que un descubrimiento. Aún son necesarios muchos estudios antes de que estos medicamentos puedan reposicionarse con seguridad”, concluye el investigador.
El artículo Bone antiresorptives as potential chelators for iron overload diseases puede leerse en: link.springer.com/article/10.1007/s10534-025-00777-4.
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