El análisis de inmunofluorescencia muestra neuronas dopaminérgicas (en rojo) preservadas tras el tratamiento con el péptido Ac2-26 (imagen: Luiz Philipe de Souza Ferreira et al./Neuropharmacology)
En un experimento, el péptido Ac2-26 protegió a las neuronas de la muerte celular característica de la enfermedad; el estudio también demostró diferencias entre machos y hembras en la progresión y la protección frente a la enfermedad
En un experimento, el péptido Ac2-26 protegió a las neuronas de la muerte celular característica de la enfermedad; el estudio también demostró diferencias entre machos y hembras en la progresión y la protección frente a la enfermedad
El análisis de inmunofluorescencia muestra neuronas dopaminérgicas (en rojo) preservadas tras el tratamiento con el péptido Ac2-26 (imagen: Luiz Philipe de Souza Ferreira et al./Neuropharmacology)
Por Maria Fernanda Ziegler | Agência FAPESP – Investigadores de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), en Brasil, descubrieron una nueva estrategia que podría, en el futuro, proteger las neuronas y otras células cerebrales involucradas en la enfermedad de Parkinson. Los resultados del estudio realizado en ratones fueron publicados en la revista Neuropharmacology.
En la investigación, apoyada por la FAPESP, los científicos evaluaron el efecto de un péptido (Ac2-26), es decir, “un fragmento” de una proteína (Anexina A1), sobre la enfermedad. La proteína es producida naturalmente tanto por roedores como por seres humanos, y las pruebas en animales demostraron que la molécula controla la neuroinflamación asociada al Parkinson, además de reducir la degeneración neuronal.
La enfermedad de Parkinson está estrechamente relacionada con las neuronas que sintetizan y liberan dopamina, un neurotransmisor esencial para las funciones motoras, la motivación, la recompensa y el placer. Con la enfermedad y la pérdida de estas neuronas, el organismo pierde la capacidad de sintetizar dopamina. Sin esta sustancia, los pacientes sufren trastornos como el congelamiento de la marcha (dificultad para caminar) y los temblores.
“Se trata todavía de un estudio experimental, muy inicial, pero que aporta una propuesta interesante al presentar una estrategia diferente del tratamiento convencional. El péptido actúa sobre la neuroinflamación y no sobre la reposición de dopamina. Esto es importante porque en las enfermedades neurodegenerativas existe una reacción inflamatoria que afecta no solo a las neuronas, sino también a las demás células que las rodean, y el péptido actúa mitigando este proceso y, como consecuencia, protegiendo al cerebro de la muerte celular”, afirma Cristiane Damas Gil, jefa del Departamento de Morfología y Genética de la Escuela Paulista de Medicina (EPM) de la Unifesp y autora del trabajo.
Actualmente, la enfermedad de Parkinson no tiene cura, y el tratamiento está dirigido principalmente al control de los síntomas motores derivados de la deficiencia de dopamina. Por ello, el abordaje terapéutico se basa en el uso de levodopa, un precursor de la dopamina, cuya acción está dirigida a las neuronas dopaminérgicas.
“Este medicamento es considerado el estándar de oro, ya que presenta beneficios significativos, especialmente en las fases iniciales o en el uso agudo, cuando promueve una mejora importante de los síntomas motores. Sin embargo, con el uso crónico, su eficacia tiende a disminuir y, además, puede conducir al desarrollo de complicaciones motoras y fluctuaciones en la respuesta terapéutica. Por eso es fundamental buscar alternativas de tratamiento para una enfermedad tan compleja como el Parkinson”, explica Luiz Philipe de Souza Ferreira, becario de la FAPESP que llevó a cabo la investigación.
El péptido Ac2-26 es un conocido agente antiinflamatorio que ya ha sido probado para otras enfermedades, aunque todavía no se ha convertido en un medicamento. Además, diversos estudios indican que la Anexina A1 se encuentra alterada en la enfermedad de Parkinson, asociándose tanto con la inflamación cerebral como con las neuronas dopaminérgicas involucradas en el control del movimiento.
Machos y hembras
Para simular un cuadro de Parkinson, los investigadores inyectaron una sustancia neurotóxica en el cerebro de los animales, induciendo así la muerte neuronal y los síntomas característicos de la enfermedad. Casi de forma simultánea a la inyección intracerebral, los investigadores administraron el péptido por vía intraperitoneal (en el abdomen).
El estudio también mostró que existen diferencias en la protección y la progresión de la enfermedad entre ratones machos y hembras. Los investigadores observaron que, tras la lesión que simula el Parkinson, las hembras presentaron un mejor desempeño en las pruebas de movimiento al inicio del experimento, pero esta diferencia desapareció con el tiempo. “Esta mayor resistencia se manifestó incluso en ausencia de la proteína Anexina A1”, comenta Gil.
En el estudio se realizaron experimentos tanto con animales que poseían la proteína como con aquellos que fueron modificados genéticamente para carecer de ella.
“En los machos, la pérdida de neuronas fue más evidente, lo que permitió evaluar con claridad los efectos del tratamiento con el péptido Ac2-26, capaz de proteger frente al proceso de degeneración”, afirma Ferreira.
Los experimentos también revelaron que la inducción de la enfermedad altera profundamente el ciclo reproductivo de las hembras, poniendo de manifiesto cómo el Parkinson afecta al sistema endocrino. “Esto refuerza la necesidad de protocolos específicos para cada sexo biológico”, subraya.
El estudio actual mostró que el péptido actúa de forma preventiva, interviniendo simultáneamente con el inicio del daño. “Nuestro próximo paso es investigar si el péptido funciona revirtiendo el daño causado por la enfermedad de Parkinson. Si esto se comprueba, elevaría al péptido a la categoría de un candidato terapéutico más prometedor”, concluye Gil.
El artículo Annexin A1 and its N-terminal peptide Ac2-26 regulate dopaminergic degeneration and neuroinflammation in a 6-OHDA model of Parkinson's disease puede leerse en: sciencedirect.com/science/article/pii/S0028390826001152.
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