Un inventario reúne información sobre más de 200 virus que atacan a plantas en Brasil | AGÊNCIA FAPESP

Un inventario reúne información sobre más de 200 virus que atacan a plantas en Brasil El mayor banco de datos del área de virología de vegetales del país les sirve de herramienta a investigadores, productores rurales y formuladores de políticas públicas (foto: frutos de tomatero con manchas anulares causadas por Tospovirus/ Elliot Watanabe Kitajima)

Un inventario reúne información sobre más de 200 virus que atacan a plantas en Brasil

06 de agosto de 2020

Por Maria Fernanda Ziegler  |  Agência FAPESP – Un inventario dado a conocer en la revista Biota Neotropica reúne información sobre 219 patógenos que pueden atacar a las plantas brasileñas, incluidas muchas especies de relevancia agrícola. Se trata de la mayor compilación sobre virus de plantas ya realizada en Brasil y, aparte de la descripción de los microorganismos, la misma reúne datos sobre las enfermedades que causan y su existencia en vegetaciones nativas, cultivadas, ornamentales e incluso en malezas.

“Desde el comienzo de mi carrera creé el hábito de reunir publicaciones sobre virus de plantas en Brasil. Es un trabajo de décadas, con alrededor de 8 mil referencias registradas hasta ahora. El problema reside en que, si alguien me preguntara cuantos virus registrados existen en Brasil, yo no sabría contestarle. Por eso, resolví organizar una lista en orden alfabético de las distintas especies de plantas y de los virus capaces de infectar a cada una de ellas naturalmente. También se confeccionó una listado reverso, con la nómina de los virus y viroides [pequeños fragmentos de ARN sin capa proteica que se autorreplican en el interior de las células vegetales y pueden causar enfermedades] e indicando a qué plantas infectan cada uno de ellos”, comenta Elliot Watanabe Kitajima, investigador del Departamento de Fitopatología y Nematología de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, de la Universidad de São Paulo (Esalq-USP).

Watanabe Kitajima es un ingeniero agrónomo graduado en la Esalq en 1958. Culminó su doctorado en 1967 en esa misma institución, y fue investigador en el Instituto Agronómico (IAC, vinculado a la gobernación del estado de São Paulo) y docente de la Universidad de Brasilia (UnB). Regresó a la Esalq como profesor visitante, y allí se jubiló (2006); y actualmente se desempeña en ella como investigador colaborador. Este inventario es el resultado de proyectos desarrollados en el marco del Programa FAPESP de Investigaciones en Caracterización, Conservación, Restauración y Uso Sostenible de la Biodiversidad (BIOTA-FAPESP).  

“La revisión de registros de virus, que va de 1926 hasta 2018, resume básicamente todo lo que se conoce sobre virus de plantas en Brasil, tanto de vegetación espontánea como cultivada. Por ende, se trata de un banco de datos importantísimo, que será útil tanto para los investigadores como para la formulación de políticas de prevención de plagas”, sostiene Carlos Joly, docente de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y coordinador del BIOTA-FAPESP.

Joly pone de relieve también la importancia de este nuevo inventario para la actividad económica. “Esta lista incluye 346 especies de plantas pertenecientes a 74 familias distintas que son naturalmente infectadas por virus. Las plantas cultivadas, como las del grupo de los cítricos, por ejemplo, cuentan con varios tipos de virus relacionados. Muchos de ellos son conocidos y otros no. De cualquier modo, la existencia de estos patógenos afecta a la producción o a la calidad de los frutos. Conocerlos y saber identificarlos rápidamente puede evitar pérdidas”, dice.

La mayoría de los virus y viroides que integran el inventario cuentan con el reconocimiento del International Committee on Taxonomy of Viruses (ICTV), la entidad que regulariza y organiza a clasificación taxonómica de los virus. Algunos de los microorganismos listados aún aguardan su oficialización. El análisis de este listado permite seguir la historia de la existencia de patógenos de la agricultura brasileña y la evolución de la virología vegetal en Brasil, como así también mapear los principales centros de investigación del área.

Uno de los ejemplos es la tristeza de los cítricos, una virosis que en la década de 1940 destruyó alrededor de 10 millones de naranjos y provocó serias pérdidas económicas. El problema se resolvió con base en investigaciones científicas, y el estado de São Paulo se convirtió entonces en el mayor productor de jugo de naranja industrializado del mundo.

Otra virosis importante, que emergió en la década de 1970, se volvió conocida como mosaico dorado del frijol. En aquel tiempo, Brasil era uno de los mayores productores de frijol del mundo y su producción se vio seriamente afectada: hubo incluso que importar granos desde México. Y está también el mosaico del papayo, que diezmó plantaciones de estos frutales en casi todo el país. El control de esta plaga, mediante la erradicación sistemática de las plantas afectadas, fue tan eficiente e importante que llevó al estado de Espírito Santo, pionero en la implementación de esta medida, a convertirse en un gran polo exportador de papaya.

“No se puede afirmar que un virus sea más importante que los demás. Esto depende diversos factores: temporales, geográficos, climáticos, de cultivos [especies o variedades], del vector de transmisión y de las prácticas de cultivo. En un monocultivo, con uniformidad genética, una virosis puede propagarse muy rápidamente en condiciones epidemiológicas favorables y provocar pérdidas significativas. Es un riesgo siempre presente para los productores, y nos compete a los científicos estar preparados para solucionar estos problemas. Para ello necesitamos contar con la información apropiada”, dice Kitajima.

Puede leerse el artículo intitulado An annotated list of plant viruses and viroids described in Brazil (1926-2018), de Elliot Watanabe Kitajima, en el siguiente enlace: doi.org/10.1590/1676-0611-BN-2019-0932
 

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